|  |
Masaje facial Un lavado de cara al cansancio Los músculos de la cara se ponen tensos cuando estamos nerviosas. Ante esta situación, el papel del masaje facial es fundamental para aliviar esas tensiones y darle a la piel un aspecto más relajado. Además, es ideal para facilitar los tratamientos estéticos y lucir rejuvenecida. El paso a paso.
En la cara, como en el resto del cuerpo, se acumulan puntos de tensión que comprometen la circulación sanguínea local y perjudican las células cutáneas. En este proceso, la piel es la que más sufre: pierde su brillo natural y aparecen señales de cansancio y envejecimiento precoz. Y en esta época del año ni el mejor make up ayuda a ocultarlo.
Son muchos los terapeutas en estética que sugieren el masaje facial para reducir e, incluso, para evitar estos problemas. También es posible el automasaje, cada vez que sientas una expresión de cansancio en el rostro.
"Esta técnica es muy eficiente para disolver los puntos de tensión, entonar la musculatura y activar la circulación del rostro. Puede ser usado para facilitar un tratamiento de piel o, simplemente, para atenuar la expresión de pesadez y cansancio", explica Netti Nogueira, de la Clínica Ego, en San Pablo. Espalda, cuello y rostro
Algunos profesionales usan este tipo de masaje aplicándolo desde la base del cuello hasta el cuero cabelludo. Otros, sin embargo, prefieren realizar un trabajo más completo.
"Cuando se comienza a aplicar el masaje por el cuerpo y a deshacer los nódulos presentes particularmente en la espalda y el cuello, la mitad de la tensión presente en el rostro ya queda aliviada", explica Nogueira.
Es a partir de ese momento que se inician los movimientos de deslizamiento y de presión digital sobre la cara. Antes, a modo de preparación, se realiza una higiene de la piel. "Para eso, se aplica una máscara suave que forma una película y remueve las células muertas". Ojeras y bolsas menos acentuadas
Cuando la paciente presenta ojeras o bolsas debajo de los ojos, el masaje debe hacerse con mayor énfasis en dicha región y siempre con movimientos drenantes, eliminando así la hinchazón causada por la retención de líquidos, la mala circulación y el cansancio.
Pero cuando estas bolsas son consecuencia de la acumulación de grasas, la técnica del masajeo puede hacer muy poco. "En estos casos, el diagnóstico correcto es la cirugía plástica local". Máscara relajante
A la frente, los pómulos, la barbilla, el cuello y a la base de éste, se le imprimen movimientos tonificantes y, normalmente, ascendentes.
Pero es particularmente en los maxilares donde se suele emplear más tiempo. "Son los puntos de la cara en los que se acumula más la tensión, exigiendo así una atención especial", dice la especialista.
El cuero cabelludo será la siguiente región a ser masajeada, siempre con movimientos semejantes a los del cuerpo y el rostro. También es aconsejable tirar suavemente mechones de pelo. Una hora después, la sesión termina con la aplicación de una máscara facial relajante e hidratante a la vez. Cómo hacerlo en casa
1) Colocá tu mano derecha en la parte lateral izquierda del cuello y deslizala diagonalmente en dirección a la espalda, a la altura del músculo trapecio. Repetí ese mismo movimiento del lado opuesto y con la mano izquierda. Usá alguna crema hidratante para facilitar las maniobras.
2) Deslizá los dedos índice y pulgar colocándolos en forma de pinza, por todo el contorno de los maxilares. Iniciá el movimiento desde el centro hacia los laterales del rostro.
3) Colocá las puntas de los dedos a lo lados de la nariz y desplazalos hasta la frente, haciendo movimientos ascendentes.
4) Colocá las puntas de los dedos a ambos lados de la nariz y deslizalos por los pómulos en dirección a las orejas, imprimiéndoles movimientos ascendentes.
5) Colocá firmemente los dedos medio e índice de la mano derecha, en la frente. Al mismo tiempo, pero en la sien, ubicá los dedos índice, medio y anular de la mano izquierda. Entonces, pestañeá para tonificar los párpados.
6) Inmovilizá la frente y las sienes con las dos manos a la vez, formando un arco con los dedos índice y pulgar de las manos. Cerrá los ojos con fuerza para ejercitar y tonificar los párpados.
7) Durante los primeros días repetí cada movimiento sólo cinco veces. Luego, aumentalos paulatinamente, hasta alcanzar las 20 repeticiones.
Terra
|  | Noticias
relacionadas |
|
|